Al comenzar un año nuevo, acostumbramos a hacer un análisis de lo que ocurrió el año que termina y nos lanzamos a trazar nuevas metas —o retomar las que dejamos a mitad del camino—, para comenzar “con el pie derecho” el año que comienza. Hugh Whelchel, el director ejecutivo del Institute for Faith, Work & Economics
¿Cuál es la mejor manera de establecer metas que glorifican a Dios?
¡Este sí será el año!
Tomado de www.ministros.org
Al iniciar un nuevo año la mayoría de nosotros acostumbramos hacer un inventario de lo acontecido en el año en nuestra vida.
Revisamos qué cosas hicimos bien y porqué, lo mismo con lo que nos salió mal o con lo que no hicimos nada y cuyos resultados nos afectaron.
¿Cuál es la mejor manera de establecer metas que glorifican a Dios?
Al comenzar un año nuevo, acostumbramos a hacer un análisis de lo que ocurrió el año que termina y nos lanzamos a trazar nuevas metas —o retomar las que dejamos a mitad del camino—, para comenzar “con el pie derecho” el año que comienza. Hugh Whelchel, el director ejecutivo del Institute for Faith, Work & Economics
¡Este sí será el año!
Tomado de www.ministros.org
Al iniciar un nuevo año la mayoría de nosotros acostumbramos hacer un inventario de lo acontecido en el año en nuestra vida.
Revisamos qué cosas hicimos bien y porqué, lo mismo con lo que nos salió mal o con lo que no hicimos nada y cuyos resultados nos afectaron.